Empoderar a las niñas

18:27:00


(La imagen que acompaña este artículo fue tomada en Haití por Daniel Ferrú, en el campamento Delmas 33, donde estuve trabajando en 2010 después del terremoto, junto con Yasmina y José Tippenhauer.)

Si queremos empoderar a las niñas, educarlas y lograr que sean mujeres felices, positivas, comprometidas con su comunidad y sensibles los problemas de su entorno, podemos comenzar con estas sugerencias. Como persona adulta que interactúa con una pequeña, tú puedes hacer mucho por ella cada día:
  1.  Haz que se sienta única
Es muy importante que las niñas sepan que son seres únicos e irrepetibles. Que cada persona tiene sus virtudes, defectos, dones y falencias y que todo ello compone un ser humano con una misión para llevar adelante. Todas las niñas nacen con un futuro a desarrollar. ¿Quién sabe las cosas que pueden lograr si son apoyadas por su entorno? ¿Qué mensaje trae cada una para compartir con la Humanidad? Cada niña puede hacer una diferencia y debemos colaborar para que así lo entiendan.

  1. Logra que descubra sus dones y los desarrolle
Hay niñas con habilidades para la pintura, la música, el arte o el deporte. Otras sienten inclinación por las artes culinarias, el diseño de indumentaria o trabajar con las plantas y las flores. Muchas prefieren curar al prójimo, enseñar como maestras, construir casitas o cuidar mascotas. No importa el lugar donde se estén criando, en sus vidas diarias las niñas manifestarán alguna inclinación por un tema en especial. Es importante descubrirlo, alentarlas y apoyarlas para que lo desarrollen y se afirmen cada vez en su personalidad única con dones determinados.

  1.  Muéstrale las opciones que puede elegir en su vida
Las niñas pueden aspirar a ser muchísimas cosas en la vida: desde profesionales hasta amas de casa, artistas o cultoras del deporte. Pueden desear ser madres o no pensar en los niños. Pueden querer casarse y formar una familia o soñar con viajar por el mundo como una aventurera. Tuve la suerte de que mi abuela me alentara a estudiar para concretar mis sueños. Ella siempre me decía: "El estudio te va a abrir las puertas. Si quieres viajar, tienes que estudiar". Y así fue: el estudio me fue llevando por un camino que me condujo a otros países, otras culturas, otras posibilidades. 

  1.  Aliéntala a escribir su diario personal
Tenía yo once años cuando una tía me regaló un diario personal. Era un cuaderno pequeño, con tapa de plástico y candado. Comencé a escribirlo y nunca me detuve. Allí relataba mis sueños, lo que deseaba ser, los propósitos que tenía. Escribirlos era una especie de primer paso para su concreción. En las siestas calurosas, escribía mientras mis abuelos dormían un rato. En las tardes frías, escribía cuando no se podía salir a jugar. Ahora, años después, me asombro al leer la claridad con que expresaba mis anhelos y cómo se fueron concretando. Una idea escrita no se borra fácilmente. La piensas, la escribes, la relees. No es una simple ocurrencia que al rato se olvida. El diario es un mapa de nuestros sueños.

  1. Plantéale desafíos
Nunca le digas a una niña: "No se puede", "Es difícil", "Tú no podrás hacerlo". Mejor dile: "Inténtalo", "Y tú, ¿cómo lo harías?", "Es un lindo desafío para resolver". Una situación dada no es un problema: es una cuestión que debe solucionarse. Si la niña quiere inscribirse en un concurso de natación, no le digas que es sacrificado y difícil: explícale que deberá adquirir nuevas habilidades y entrenar para llegar a la meta. No le des todo resuelto: deja que investigue y busque soluciones.

  1.  Muéstrale la diversidad
Muéstrale a la niña el mundo. Permite que conozca la pobreza, la riqueza, la belleza y la fealdad. Que vea que hay niñas con todos los colores de piel. Que hay niñas altas, bajas, rellenitas y delgadas. Que algunas tienen capacidades diferentes, culturas diversas y orientaciones sexuales distintas. Que sepa que en cada país se habla con otros acentos, otras expresiones y en otros idiomas. Que diferente no es ni bueno ni malo: solamente es distinto.

  1. Enséñale a tener una visión y perseguir su logro
Enséñale a tener una visión. Que su sueño sea tan poderoso que pueda verlo en su cabeza. Que se levante con esa imagen y realice sus tareas sabiendo que todas la conducen hasta su sueño. Que ir a la escuela y estudiar sea un paso en su gran proyecto. Que se vea triunfando en su objetivo. Que la visión sea optimista. Que sepa que puede pedir ayuda. Que no desista. Y que cada vez que sienta decaer su ánimo, vuelva a imaginarse triunfando en su sueño.

  1. Transmítele amor por la lectura
Rodéala de libros. Dale la oportunidad de leer. Que sepa que no es necesario comprarlos: que se pueden pedir prestados, que se pueden rentar, que se pueden pedir en las bibliotecas públicas. Un libro es una ventana a la posibilidad. En un libro todo puede suceder. Un libro puede convertirse en el combustible de una vida plena.

  1. Celebra con ellas sus victorias
Celebra con ella toda victoria, por pequeña que sea. Inventa un ritual de celebración. Que la niña sepa que el esfuerzo valió la pena y que por eso hay que estar felices. No siempre el esfuerzo se ve claramente recompensado y por eso es necesario cada día festejar los pequeños triunfos.

  1. Entiende con ella sus fracasos
Cuando se falla, no hay que enterrar el problema y cubrirlo con un montoncito de tierra, porque si lo hacemos cada vez que suceda algo similar, la montaña irá creciendo y nos tapará la visión. Cuando las cosas no resultaron, no hay que deprimirse y sentirse abatidas: tenemos que ver qué fue lo que sucedió para hacerlo de manera diferente la próxima vez. Debemos enseñarles a las niñas a reflexionar sobre sus acciones para que puedan ver en qué puntos hay que mejorar o hacer las cosas de un modo distinto. Cuando se falla es que se entró al asunto por la puerta equivocada.

  1. Preséntale diferentes ramas del arte
Haz que desde pequeña conozca diferentes formas de expresión artística. Muéstrale cuadros, hazle escuchar música. Que vea estatuas y edificios bellos. Que cante, que baile, que actúe. Que sepa que un lindo vestido es una forma de expresar arte. Que una fotografía o un hermoso jardín son formas de manifestarnos creativamente. Que sepa que nunca se sentirá aburrida si encuentra en el arte un lugar donde recargarse.

  1. Bríndale ocasiones de conocer distintos deportes
Permite que se exprese con el deporte. Que juegue con la pelota, trepe a los árboles y corra carreras. No le digas que algunas actividades son de varones: déjala que elija su camino. Relátale historias de deportistas. Cuéntale cómo el esfuerzo y un sueño poderoso lleva a tantos atletas a la meta. Que sepa que el deporte le dará un cuerpo sano y numerosas amistades, un código de conducta y fortaleza de espíritu.

  1. Despiértale inquietudes vinculadas a su comunidad
Guíala para que conozca su comunidad. Que vea los problemas que tienen sus vecinos e indícale cómo las distintas autoridades pueden solucionarlo. Ayúdala a que busque respuestas en lugar de generar protestas. Explícale cómo se relacionan las autoridades con la comunidad y sus problemáticas y como cada miembro es responsable, en alguna medida, del destino de lugar donde vive.

  1. Guíala para que aprendan a hacer oír su voz
Haz que la niña identifique lo que desea expresar y pueda hacerlo. Si tiene un problema, una inquietud, una propuesta, que sepa cómo expresarlo y ante quien. Que no tema ser escuchada. Muéstrale cómo generar las condiciones para que su pedido sea tenido en cuenta.

  1. Alimenta su autoestima
Haz que se sienta querida y necesaria. Haz que se sienta segura y no tema. Haz que valore sus dones, que acepte su apariencia y que aprenda a hacerse respetar. No le hagas críticas destructivas. No destruyas su amor propio.

  1. Enséñale a enfrentar los riesgos
No le infundas temor por el mundo pero tampoco le ocultes los riesgos propios del vivir. No la encierres en una burbuja de cristal. Indícale cuáles son las circunstancias difíciles a las que puede enfrentarse y cómo actuar ante cada una de ellas.

  1.  Incúlcale el valor de la amistad
Aliéntala a tener amigos, mujeres y varones. Haz que los aprecie en sus diferencias. Enséñale con el ejemplo: la amistad es un valor que no se esconde porque brilla por sí misma.

  1. Transmítele el amor por el estudio
Haz que el estudio sea un placer y no una carga. Que sea una oportunidad y no un castigo. Cuando quieres reprenderla, no la envíes a estudiar como si fuera algo indeseable. Muéstrale que el estudio puede hacerle conocer mundos diferentes y que estudiar es solo un paso para concretar sus sueños.

  1. Edúcala en valores
Así como se utiliza el GPS para orientarse en el terreno, los valores son los puntos cardinales en la bruja del espíritu. Teniendo en claro valores como la honestidad, la lealtad, el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, el amor, la tolerancia, la sinceridad, el agradecimiento, etc. podrá manejarse con sabiduría en el mundo.

  1. Alimenta sus ganas de aprender cosas nuevas cada día
Una cosa es estudiar y otra aprender. Aliéntala a que aprenda cosas nuevas cada día: pueden ser habilidades, palabras, recetas de cocina, poesías, lo que sea. Una mente ávida de aprender la llevará a cuestionarse las cosas y no aceptar injusticias solo porque todo el mundo lo hace.


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